Drones y la privacidad, ¿estamos protegidos?

Drones y la privacidad, ¿estamos protegidos?

Drones y la privacidad, ¿estamos protegidos?

Los límites de los drones y la privacidad son aquellos que deje tu imaginación. Captar imágenes y vídeos es ya algo frecuente, mas estas pequeñas aeronaves no tienen fronteras. Pueden encontrar señales inalámbricas, ver por medio de los muros de una casa con sistema de infrarrojos o bien percibir con micrófonos ultra sensibles todo género de sonidos, entre otras opciones. “Ahora, imaginen drones sobrevolando nuestras cabezas y cogiendo datos sin control. ¿A qué a absolutamente nadie le agrada este panorama?, con los drones y la privacidad, a esto nos referimos. Puesto que para combatirlo hace falta aplicar un marco de seguridad”, ha explicado Emilio Aced, responsable de Estudios Tecnológicos de la Agencia De España de Protección de Datos (AEPD), este martes, en una cima sobre drones en la capital de España.

En España hay registradas 1668 de estas aeronaves conducidas con control a distancia y más de 2000 pilotos. Mas estos datos no dejan de medrar. En 2020 se va a haber multiplicado por 4 las ventas de drones, tanto en el campo militar como en el civil, y van a suponer el diez por ciento del mercado aeronáutico, conforme los especialistas que han participado en la Dron Industry Summit, organizada por la asesora de comunicación Kreab. Dada esta proliferación de aeronaves, la protección de los datos de los ciudadanos se ha transformado en una prioridad, tanto para la Agencia De España de Protección de Datos para los propios usuarios respecto a los drones y la privacidad.

Drones y la privacidad

En contraste a otras tecnologías, el primordial peligro de los drones para la privacidad es su indetectabilidad, conforme la AEPD: “No son perceptibles a simple vista, puede haber un dron captando cualquier género de señal a cuatrocientos o bien seiscientos metros y pasan desapercibidos”. Para luchar este inconveniente, los especialistas hacen mucho hincapié en el cumplimiento del deber de información, o sea, cualquier ciudadano que esté siendo grabado con un dron está en su derecho a saber que se está captando información suya.

Drones y la privacidad según el secretario de Estado de Seguridad

“No es una cuestión de que los distribuidores estén preparados, es que tienen la obligación legal de proveer esa información”, ha asegurado Aced. No obstante, en datos facilitados por Francisco Martínez, secretario de Estado de Seguridad, en año y medio se han localizado ciento cincuenta operadores de drones que iban contra la normativa y treinta y dos están pendientes de que se les abra un expediente regulatorio.

Para proveer esta información valdría cualquier clase de canal: desde carteles, medios y redes sociales hasta folletos. Una vez informado, el ciudadano tiene además de esto derechos de acceso a esa información, de cancelación y de oposición para borrar sus datos. De año en año, más de tres mil personas demandan a la AEDP alguno de estos derechos.

“La tecnología se ha transformado en algo omnipresente y la gente se está comenzando a consultar qué poder tenemos sobre toda la información que producimos y que deberíamos hacer para tener mayor control”, ha considerado Aced, en una entrevista con EL PAÍS. “Deben saber que hay una ley que les protege, que tienen derechos, que no se puede hacer con sus datos lo que se quiera sino pueden supervisarlos”.

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